Veinte Años Despues
Continuación de los Tres Mosqueteros
Dumas, Alexandre
El romanticismo, con su amor a lo pasado, dio pábulo a una gran proliferación de la novela histórica. Dumas no se mantuvo inmune a esta tendencia. Noveló un largo periodo de la historia de Francia.En veinte años después, continuación de la novela Los tres mosqueteros, los mosqueteros ya maduros, sin los arrestos ni la falta de cálculo de la juventud viajan a Inglaterra para tra...
Sinopsis
El romanticismo, con su amor a lo pasado, dio pábulo a una gran proliferación de la novela histórica. Dumas no se mantuvo inmune a esta tendencia. Noveló un largo periodo de la historia de Francia.
En veinte años después, continuación de la novela Los tres mosqueteros, los mosqueteros ya maduros, sin los arrestos ni la falta de cálculo de la juventud viajan a Inglaterra para tratar de salvar al rey Carlos de la revolución de Cromwell.
Todos los acontecimientos de relieve verdaderamente históricos están relatados con apego a la verdad. Estamos, pues , ante una obra que, apegándose a la historia en lo que más importa, incurre en desviación que para nada afectan la esencia de los hechos reales, pero que en cambio cautivan al lector.
Índice
Prólogo
Capítulo I. La sombra de Richelieu
Capítulo II. Ronda nocturna
Capítulo III. Dos adversarios
Capítulo IV. Ana de Austria a la edad de cuarenta y seis años
Capítulo V. Gascón e Italiano
Capítulo VI. Artagnan a los cuarenta años
Capítulo VII. Un personaje muy conocido nuestro saca a Artagna
Capítulo VIII. En que se ve cuánto puede influir medio doblón
Capítulo IX. De cómo yendo Artagnan a buscar a Aramis muy lejos
Capítulo X. El padre Herblay
Capítulo XI. Los dos aspares
Capítulo XII. El caballero Porthos
Capítulo XIII. En que Artgnan , hablando con Porthos
Capítulo XIV. Donde puede verse que si Porthos nos estaba
Capítulo XV. Dos ángeles
Capítulo XVI. El castillo de Bragelonne
Capítulo XVII. La diplomacia de Athos
Capítulo XVIII. El señor de Beaufort
Capítulo XIX. En que trata de los entretenimientos
Capítulo XX. Grimaud entra en el ejercito de sus funciones
Capítulo XXI. Lo que contenían los pasteles del sucesor
Capítulo XXII. Una aventura de María
Capítulo XXIII. El abate
Capítulo XXIV. San Donisio
Capítulo XXV. Uno de los cuarenta medios de fuga del señor de Beaufort
Capítulo XXVI. Artagnan llega a tiempo
Capítulo XXVII. El camino real
Capítulo XXVIII. El encuentro
Capítulo XXIX. El buen consejero Broussel
Capítulo XXX. Preparativos para la entrevista de cuatro amigos
Capítulo XXXI. La plaza real
Capítulo XXXII. La barca del Oise
Capítulo XXXIII. La escaramuza
Capítulo XXXIV. El fraile
Capítulo XXXV. La absolución
Capítulo XXXVI. En que por fin habla Grimaud
Capítulo XXXVII. Una comida de antaño
Capítulo XXXVIII. La víspera de la batalla
Capítulo XXXIX. La carta de Carlos
Capítulo XL. La epístola de Cromwell
Capítulo XLI. Mazarino y la reina Enriqueta
Capitulo XLII. Donde se ve que los desdichados confunden la amistad
Capítulo XLIII. Una entrevista
Capítulo XLIV. La evasión
Capítulo XLV. Un coche
Capítulo XLVI. Donde se refiere cómo vendiendo paja, artagnan
Capítulo XLVII. El Te - dum
Capítulo XLVIII. El pobre de San Eustaquio
Capítulo XLIX. La torre de Saint Jacques
Capítulo L. El motín
Capítulo LI. El motín va en aumento
Capítulo LII. Una desgracia da memoria
Capítulo LIII. Una entrevista
Capítulo LIV. La evasión
Capítulo LV. Un coche
Capítulo LVI. Donde se refiere cómo vendiendo paja
Capítulo LVII. Athos y aramis
Capítulo LVIII. La traición
Capítulo LIX. La venganza
Capítulo LX. Oliviero
Capítulo LXI. Los caballeros
Capítulo LXII. Jesús
Capítulo LXIII. Donde se ve que aun en las situaciones más desesperadas
Capítulo LXIV. Salud a la majestad caída
Capítulo LXV. Artagnan propone un proyecto
Capítulo LXVI. El sacanete
Capítulo LXVII. Londres
Capítulo LXVIII. El plan
Capítulo LXIX. White hall
Capítulo LXX. Los operarios
Capítulo LXXI. Remember
Capítulo LXXII. El enmascarado
Capítulo LXXIII. La casa de Cromwel
Capítulo LXXIV. La conversación
Capítulo LXXV. El falucho
Capítulo LXXVI. El vino oporto
Capítulo LXXVII. Fatalidad
Capítulo LXXVIII. Mosquetón
Capítulo LXXIX. La vuelta
Capítulo LXXX. Los embajadores
Capítulo LXXXI. Los tres lugartenientes del generalísimo
Capítulo LXXXII. Fatalidad
Capítulo LXXXIII. El camino picardía
Capítulo LXXXIV. El agradecimiento de Ana de Asturia
Capítulo LXXXV. El trono de Mazarino
Capítulo LXXXVI. Precauciones
Capítulo LXXXVII. La cabeza y el brazo
Capítulo LXXXVIII. El brazo y la cabeza
Capítulo LXXXIX. Los calabozos subterráneos
Capítulo XC. La conferencia
Capítulo XCI. Donde se empieza a creer que Porthos llegará
Capítulo XCII. Una pluma y una amenaza
Capítulo XCIII. Donde se ve que a veces cuesta más trabajo a los monarcas
Epílogo
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