Saltar al contenido principal
Cosmopolitas - la Miscelánea de Siempre

Cosmopolitas - la Miscelánea de Siempre

Somerset Maugham, W

Hace ya muchos años, el editor de una gran enciclopedia en preparación me escribió para pedirme que contribuyera con el artículo sobre el cuento corto. Aunque halagado por el cumplido, me negué. Siendo yo mismo un autor de cuentos, pensé que no podría redactar aquel artículo con la imparcialidad necesaria. Un cuentista escribe siempre en la forma que le parece mejor; si no, esc...

Editorial:
Porrua
Materia:
N. Traducida
ISBN:
978-968-452-294-7
Páginas:
241
Q. 30
IVA incluido
No disponible
Añadir a favoritos Avisar disponibilidad

Sinopsis

Hace ya muchos años, el editor de una gran enciclopedia en preparación me escribió para pedirme que contribuyera con el artículo sobre el cuento corto. Aunque halagado por el cumplido, me negué. Siendo yo mismo un autor de cuentos, pensé que no podría redactar aquel artículo con la imparcialidad necesaria. Un cuentista escribe siempre en la forma que le parece mejor; si no, escribiría de otro modo. Hay varias maneras de escribir cuentos, y cada autor usa el sistema más adecuado a su idiosincrasia. Me pareció que dicho artículo podría ser redactado en la forma requerida por un literato que nunca hubiese escrito cuentos. Nada le. habría impedido ser un juez imparcial. Tomemos, por ejemplo, los cuentos de Henry James.

Escribió muchos, y son muy admirados por lectores cultos cuya. opinión estamos obligados a respetar. Me imagino que es imposible para quien haya conocido a Henry James en persona leer desapasionadamente sus cuentos. James logró introducir el sonido de su voz en cada una de sus frases, y uno acepta su intrincado estilo, su largo fraseo y su amaneramiento, porque son parte del encanto, de la bondad y amena pomposidad del hombre que uno recuerda. Sin embargo, ya pesar de todo esto, considero que sus cuentos son bastante deficientes. No creo en ellos. No creo que una persona que haya presenciado la agonía de un niño con difteria pueda concebir que su madre prefiera su muerte a que crezca y llegue a leer los libros de su padre. Es lo que ocurre en un cuento titulado El Escritor de Beltraffio (The Author of Beltraffio). No creo que Henry James supiera cómo actuaba la gente común. Sus personajes carecen de entrañas y órganos sexuales. Escribió muchísimos cuentos sobre literatos; y dicen que cuando alguien protestó alegando que la gente de letras era distinta, James repuso: "Tanto peor para ellos." Es posible que no se considerara un escritor realista. Aunque no me consta. creo que miraba con horror Madame Bovary. En cierta ocasión, Matisse mostraba a una señora uno de sus cuadros, donde aparecía una mujer desnuda, y la señora exclamó; "Así no son las mujeres", a lo que él replicó: "Esto no es una mujer, señora; esto es un cuadro." Cre que si alguien se hubiese atrevido a sugerirle a J ames que sus cuentos no eran como la vida. éste habría contestado: "Esto no es la vida, esto es un cuento."

Índice

Introducción
Cosmopolitas
El collar de perlas
Trato hecho
El poeta
El sacristán
Cambios
El almuerzo
Louise
Sentido social
El hombre de la cicatriz
Materia prima
Escalera real
Un amigo en apuros
El sueño
Mayhew
Hogar
Retrato de un caballero
El lavadero
La promesa
Final de una huida
Joseph el francés
La cigarra y la hormiga
Tribunal supremo
Un hombre feliz
El mendigo
Los cuatro holandeses
En un país extraño
Salvatore
El alemán Harry
La escapatoria
La miscelánea de siempre
Las tres gordas de Antibes
Un hombre de conciencia
El tesoro
El lotófago
La piel del león
Lord Mountdrago
Gigoló y Gigolette

Artículos relacionados

Nombres, los

Nombres, los

Knapp, Florence

¿Puede un nombre cambiar el destino de una vida? Bear. Julian. Gordon. Tres versiones de una vida Aclamada como «la mejor ópera prima que se ha publicado en años» por The Sunday Times y traducida a más de veinticinco idiomas, Los nombres es una novela sorprendente que atrapa desde la primera página. Con una historia tan original como emotiva, Florence Knapp nos invita a seguir...

Disponible

Q. 180

Noches Blancas

Noches Blancas

Dostoyevski, Fiodor

Durante cuatro noches luminosas en San Petersburgo, un joven solitario —un "soñador" apartado de la vida real— entabla una relación intensa y efímera con una joven marcada por la espera y la esperanza. En ese breve encuentro, ambos comparten confidencias, ilusiones y anhelos, construyendo un vínculo tan profundo como condenado a desvanecerse. La ciudad nocturna, envuelta en una...

Disponible

Q. 140

Primer Amor

Primer Amor

Yoshimoto, Banana

Una adolescente muy particular vive su primer amor y descubre, tras la agitación del corazón, las dificultades de convertirse en adulta.Yuko tiene una sensibilidad poco común: es capaz de ver cosas que otros no pueden ver, y también de adivinar los deseos y pensamientos de quienes la rodean. Cuando cumple catorce años, esa sensibilidad se agudiza y todo parece adquirir matices ...

Disponible

Q. 130

Ana de las Tejas Verdes 3

Ana de las Tejas Verdes 3

Lucy Maud Montgomery

Las peripecias de Ana de las Tejas Verdes, una saga clásica ahora revisada y actualizada en una cuidada edición ilustrada por Maria Llovet... El tiempo pasa en Avonlea y Ana Shirley afronta ilusionada una nueva etapa como maestra de la misma escuela en la que estudió. Decidida a mejorar la vida del pequeño pueblo, la soñadora pelirroja protagonizará nuevos encuentros y más de ...

Disponible

Q. 180

Cuentos de Navidad

Cuentos de Navidad

Dickens, Charles

Además de las novelas que le valieron desde el momento mismo de su publicación un lugar inamovible entre el favor de los lectores, Charles Dickens consagró a la festividad navideña cinco novelas cortas ambientadas en estas fechas marcadas por el encuentro de las emociones, el balance de lo hecho y lo por hacer, y la a menudo sangrante desigualdad que en ellas parece ponerse más...

Disponible

Q. 170

Cuentos Victorianos de Navidad

Cuentos Victorianos de Navidad

Dickens, Charles / Anthony Trollope / Riddell, Charlotte / Doyle, Sir Arthur Conan / Ewing, Juliana / Collins, Wilkie

El extenso periodo victoriano fue, por diversas y variadas circunstancias, quien dio carta de naturaleza al "espíritu navideño" y consolidó buena parte de la imagen y el carácter que asociamos a estas festividades hoy en día. Fue, asimismo, la edad de oro del cuento de Navidad, del que dejaron muestras los más destacados autores de la época, siendo los de miedo y los de misteri...

Disponible

Q. 170

Otros libros del autor

Servidumbre Humana

Servidumbre Humana

Somerset Maugham, W

Huérfano, con un pie deforme y educado por unos tíos muy religiosos, Philip Carey parecía destinado a una anodina vida provinciana, Pero su pasión por la vida, sus ansias de aventura y libertad le llevan a viajar por Europa con el sueño de convertirse en artista. Pero sus esperanzas no se cumplen y de regreso a Inglaterra, mientras estudia medicina, conoce a Mildred, una mujer ...

No disponible

Q. 430

Servidumbre Humana

Servidumbre Humana

Somerset Maugham, W

La lectura de las obras de William Somerset Maugham produce una delicia tan grande que quisiera prolongarla o duplicarla en el recuerdo, como se hace con la delicia de los viajes, en la narración, en el comentario y aun en la simple silenciosa evocación; y también quisiera compartirla, avisando a quienes no lo han hecho, recomendándola. Ciertamente no se trata de un descubrimie...

No disponible

Q. 90

Luna y Seis Peniques, la

Luna y Seis Peniques, la

Somerset Maugham, W

La luna y seis peniques es una especie de biografía novelada del pintor Paul Gauguin. Parece, pues, pertinente ofrecer al lector de esta novela -una de las más difundidas las del novelista británico W. Somerset Maugham- una sucinta exposición de la vida y del arte del genial artista francés, que tanta influencia ha tenido en el desarrollo de la pintura moderna. Al igual que su ...

No disponible

Q. 40

El Filo de la Navaja

El Filo de la Navaja

Somerset Maugham, W

Nunca he dado principio a una novela con tanto recelo. Si la llamo novela es únicamente porque no sé qué otro nombre darle. Su valor anecdótico es escaso, y no acaba ni en muerte ni en boda. La muerte todo lo termina, y es, por lo tanto, adecuado final de cualquier narración; mas también concluye convenientemente lo que en bodas acaba, y yerran quienes, por alardear de avisados...

No disponible

Q. 80